septiembre 4, 2026

OBRA DE GRACIELA VERA RÍOS “ECOS DE MI SENTIR”: BELLAS POESÍAS DE NATURALEZA Y HUMANIDAD

– Libro fue presentado por el presidente de la Corporación Cultural Letras Laicas, escritor Roberto Rivera Vicencio.

El presidente de la Corporación Cultural Letras Laicas, escritor Roberto Rivera Vicencio, tuvo a su cargo la presentación de la obra de Graciela Vera Ríos “Ecos de mi sentir”, un libro que contiene bellas poesías consagradas a la naturaleza y humanidad.

La actividad se desarrolló en el salón René García Valenzuela de calle Marcoleta 659, con la presencia del Gran Maestro de la Gran Logia de Chile y socio Honorario de la organización de escritoras y escritores, Sebastián Jans Pérez; el Gran Orador, Rubén Leal Riquelme, y el Gran Bibliotecario y Archivero de la Orden, Nabor Urzúa Becerra.

Bajo la coordinación de esta última autoridad, el acto formó parte de la celebración del aniversario de la logia Nuevo Horizonte.

La poeta estuvo acompañada por su hijo, Emilio Oñate Vera, académico y miembro del Consejo de la Gran Logia de Chile.

PROFUNDO ANÁLISIS DE LA OBRA

Roberto Rivera Vicencio, en un profundo y emotivo análisis del trabajo poético de Graciela Vera Ríos –cuyo seudónimo literario es Grace-, aludió a cada uno de los poemas y los significantes de los sensibles contenidos, expresados externamente por tres partes, siempre tres, Mis versos, Duelo y Sentimientos:

Reseño que el primer poema de “Mis Versos” es una Poética – Arte poética.

Que el verso sea como una llave que abra mil puertas, decía Huidobro.

El placer de escribir poesía sea una siembra que deja una huella que hace la vida más bella. Son sentimientos, pensamientos, su fusión, su extracto, hecho verso y rima, estrofa, poesía, en fin, la vida como una hermosa poesía, que es naturaleza y humanidad, bosques y raíces, árboles en esplendor colmo el más grande amor. Siembra y cosecha.

La vida y Dios entrelazados, “Amo la vida” y así amo a Dios, los hijos, ramas de este devenir, la tierra, el silencio, la calma, la luna, la brisa, las flores, la lluvia, las aves, las olas, mis rimas lenitivo de la soledad que se ama, los niños, mi vida…

Niñez, como la etapa más feliz de la vida, madre, padre, hermanos, la maestra Ramona…y esa pocita por aquel frustrado viaje a las “casitas”

Los acrósticos a mamá, repetir del libro y ver primera estrofa

Manos de madre, ritmo y rima

Acróstico al padre

6 de octubre, un poema más misterioso, intuimos lo escondido entre el ayer y el hoy.

Dos de mis amores, nuevamente octubre, padre e hijo nacidos en ese mes, esa verticalidad de la naturaleza, dotados de bienes, ese don… siempre, sangre y vida recorriendo generaciones.

Tiempo cano, Adónde quedaron esos sueños… ilusiones floridas y hermosas… y desilusiones son hoy, ya sin luz…

Indiferencia veo caer la lluvia y caer la tarde… igual me da, que el sol alumbre, o alguien se muera… momentos desolados, la poeta endurecida, la verdad poética por sobre todo.

Vieja amiga, la lluvia de la hermosa niñez, de mi ayer de entonces…

Día de lluvia, qué siente la lluvia al caer.

Ver llover y la acompaño en su llanto porque la tristeza siempre va de la mano con la soledad. Y este es un tópico que se repite en la poesía de Grace, Graciela Noemí.

Días y días que no parecen de invierno con ganas de correr y danzar

Mis horas, el enigma de mis horas, son calladas, discretas, reservadas, pausadas… “El libro de horas”,  Rainer María Rilke.

Bendita Primavera pese al amor a la lluvia temprana, el invierno no es grato a la poeta, para mí la más feliz.

Vientos de mi tierra,… que silban, que rugen, que arrecian la hablante lírica trae todo ello en sí y lo guarda discreta, vientos apasionados, de historias de Arauco domado… son vientos de Lebu ¡mi tierra natal!

Gracias… Gracias y frente a ello ¿Egoísmo? Los que tiene ojos no ven y tampoco escuchan.

Plegaria de Fin de año (2015) te tuve abandonado, a Dios se refiere, que me mantengas así padre amoroso, bendito y generoso como hasta ahora, lúcida y transparente

Diciembre, lo que siempre se va… esa conciencia del tiempo, del devenir y sus cambios casi imperceptibles, todo lo capta esta voz de la poeta, ese detalle…

Soledad, poema y motivo permanente y la poesía, el verso que viene quizás enviado por qué musa y la poeta lo toma y lo vuelca en la página

II Duelo

Duelo

Frente a tu tumba Cuando yo me vaya¿Quién en las noches diga una oración por tu paz eterna…? Ese lugar vacío que dejaste y el mío…

Primaveras y Primaveras Duelos y una le llenó la vida y otra lloró su partida

Más allá de tu vida mi corazón sangrante y dolorido me dice que ha de seguirte amando más allá de tu vida… nos dejaste una herida difícil de cerrar

Frío y ausencia nos recuerda a G. A. Bécquer, ¿Quién me cubrirá, Dios mío, cuando invierno esté latente?

Lluvia y Tristeza en vano yo busco ansiosa tu mano…

Dos fechas 16.11.1956 dejaste mi suelo, en pos de tus sueños y 16.12.1996 Voló tu alma al cielo ¿es una pesadilla?

III Sentimientos

Amor como el aroma propio de las pequeñas cosas, esos ritos del amor…de todo amor… el grande amor…

¿Quién? Esta idea de llevar al otro ser, al amado en los ojos, portarlo con uno, fundirlo con uno.

El mar y tus ojos Lo confirma, mar y amor (aroma) están unidos, fundidos y el mar canta, unidos además a la naturaleza a lo más genital como diría Neruda

Me reconforta el sol, hablar con sí misma entre su soledad.

Vivencias La verdad pura, de dulce y de agraz, lo uno y lo otro, la sinceridad más allá de lo deseado.

Vieja herida. Esta vieja herida que me duele tanto, me fatiga el alma de un largo ensoñar… como dice Pedro Sienna, que no deje de sangrar.

Soledad y Nostalgia Los que amé y partieron, dios mío… sobre Los que están, mis amores buenos… ¿hay algo escondido muy dentro de mí? Y si se lo pregunta es porque habrá también de los otros.

El jardín de tu amor cultiva, pues, tu amor, cual una hermosa flor.

Mes de mayo. Mayo y octubre, son sus meses, otoño y primavera.

Vida andar es tu destino, avanzar y seguir.

Versos de otoño Lluvia de mayo, recia y tupida, llanto de otoño, en su despedida.

Un día hermoso Vámonos a la campiña donde el sol nos espera.

Luz sol y amor – trilogía.

El amor. El otro amor, esos amores que ciegan, que te desazonan, no puedes librarte de ellos.

Recuérdame este acróstico, de existir en otros, mientras así sea, no estaremos del todo allá. La poeta sigue viva en sus versos…

Mi paz. Aquí nos sorprende este hablante,  una paz que un mal día echó a volar, se fue de mis manos…cómo, qué, nos preguntamos….en vano volverla a sentir.

Imposible, un poema que puede entenderse como un dormirse en el mar, en un bosque de flores, un camino al infinito.

Tengo un poema final de agradecimiento por lo fue y no fue, por el amor, las alegrías y tristezas, por estar viva y tener lo que tiene, amor a raudales, emociones.

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