Por Abel Manríquez Machuca
El sábado reciente, a mediodía, en la 34° Feria del Libro de Valdivia, estuve en la presentación de la obra “Charles Darwin Autobiografía (edición no censurada, y referida al gran científico formulador de la teoría de la selección natural de las especies, en aquello que escribió acerca de sí mismo)”; publicado por Ediciones UACh.
Entre los presentadores participó el conocido colega periodista Víctor Godoi.
Le hemos dado una pasada preliminar a la obra, y, a los fragmentos censurados o suprimidos en las anteriores ediciones (por largo tiempo), por la misma familia según entendí. Me parecen sumamente relevantes, y algunos pasajes dignos de la hoguera inquisitorial dogmática, para no mucho tiempo de la existencia del mismo Darwin.
Incluye pasajes que afectan a la percepción de lo religioso (cristiano occidental especialmente), que para hoy son como “naturales” y “aceptables” en medios intelectuales especulativos, pero que para la época de él era una máxima herejía.
Las críticas o molestias de Darwin se derivaron de que logró descubrir o establecer un constructo sistémico biológico determinativo, con gran acumulación de evidencias y sus análisis; los que dejaban (para él) sin sentido mucho de lo dogmático en “explicación” de la vida y su desarrollo desde y en el tiempo, que había sido impuesto en Occidente, en absolutismo.
Al final, destaca en su autobiografía que aquello que logró descubrir y formular, fue tanto por rigor científico, constancia y observación, método científico, recopilación de datos y datos; como por una dosis de imaginación y …sentido común.
De añadidura, Charles Darwin autobiográfico fue tremendamente franco, seco, en referencias a la propia familia y acerca de personajes como Fitz Roy, el gran navegante explorador (que de paso era depresivo, quizás bipolar y ciclotímico, el cual, en definitiva, concluyó su vida suicidándose).
Y m/m por 1964-1965 (lo leímos en su libro “Interrogaciones 94: diálogo entre dos generaciones”, Ercilla, 1965), el escritor chileno Benjamín Subercaseaux (Premio Nacional de Literatura, 1963), quien tenía elevados conocimientos biológicos y de antropología, expresaba que la teoría Darwiniana se estaba convirtiendo en una certeza, pues sucesivos nuevos hallazgos la iban confirmando más y más.
(Carta publicada en el Diario Austral de Valdivia)

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